El 29 de septiembre se nos fue mi querido compañero y amigo Amaro.
Nos conocimos estudiando la carrera en Cádiz.
Una vez licenciados, la Especialidad nos separó. Amaro la realizó en Sevilla con Don Antonio Piñero ÂCarrión y yo en Madrid con Don ÂJulián GarcÃa Sánchez.
Pero el destino quiso que ambos llegáramos a Algeciras en abril de 1982 para crear el Servicio de OftalmologÃa del Hospital Punta de Europa. Durante 40 años convivimos en la OftalmologÃa, tanto en la pública como en la privada.
Fue muy fácil trabajar con una persona como Amaro, sobre todo como compañero, fiel a sus compañeros y en especial a los residentes, a los que trataba como sus hijos, inculcándoles además el amor a la EstrabologÃa, la cual manejaba como un artista.
No me canso de decir que era un auténtico cristiano, lo cual manifestaba con su bondad y generosidad, sin dejar de comentar el trato a sus pacientes, en especial a los niños.
Como buen algecireño, amaba incondicionalmente a su ciudad, por la que siempre luchó, participando en todo lo que se le ofrecÃa, en especial, como buen «capillita», en su Hermandad de la Columna, de la cual era Vice Hermano Mayor.
La iglesia era su refugio espiritual, y allà soportaba su enfermedad sin molestar a nadie. Sabiendo el futuro de su enfermedad, un dÃa me comentó: «Ignacio, esto es como un chicle, que se va estirando hasta que se rompa».
Desgraciadamente, el chicle se rompió el 29 de septiembre de 2025.
Fue impresionante la despedida que le dio su pueblo.
Hasta siempre amigo.
Dr. Ignacio Vinuesa Silva