Bajo la Presidencia del Prof. José M.ª Martínez de la Casa y el Dr. Emeterio Orduña Domingo, a media mañana del jueves 24 de septiembre (en concreto, de 11:30 a 12:00 h.), y de forma previa al acto oficial de inauguración del Congreso, el Dr. Carlos Rocha Lossada abordará la Conferencia Arruga 2026. Llevará por título “Ingeniería de procesos asistenciales: el Síndrome de Disfunción del Cristalino” y amablemente nos adelanta un balance de la misma a continuación.
Dr. Carlos Rocha Lossada
El Síndrome de Disfunción del Cristalino (SDC) agrupa los cambios fisiológicos y ópticos del cristalino a lo largo de la vida. Según la evidencia, puede resumirse en tres estadios, desde el inicio de la presbicia con pérdida de acomodación hasta la fase final de catarata manifiesta, lo que sirve como marco educativo para pacientes y profesionales sobre la progresiva pérdida de calidad óptica y acomodativa.
Desde la ingeniería de procesos asistenciales y la medicina basada en valor, abordar el SDC exige un enfoque integral y estructurado como Proceso Asistencial Integrado, que optimice las decisiones preoperatorias, los protocolos intraoperatorios y el seguimiento postoperatorio, orientado no solo a operar bien, sino a maximizar la emetropía funcional, la calidad de vida y la satisfacción del paciente. En este contexto, proponemos transformar el Proceso Asistencial Integrado del SDC en una herramienta dinámica de gestión clínica basada en Value‑Based Healthcare, orientada a maximizar el valor para el paciente, entendido como la relación entre resultados relevantes en función visual, calidad de vida y satisfacción y los costes necesarios, desplazando el foco de la cantidad de actividad a la calidad de los resultados, integrando a todos los profesionales, coordinando niveles asistenciales y midiendo sistemáticamente resultados clínicos y reportados por los propios pacientes, siguiendo la metodología de ICHOM para estandarizar qué medir y en qué momentos hacerlo.
Proponemos un modelo de ingeniería de procesos asistenciales integrador y basado en la evidencia, que conecta evaluación biométrica avanzada, técnicas quirúrgicas estandarizadas, medición rigurosa de resultados y una investigación aplicada orientada a cubrir vacíos de conocimiento
En el grupo Qvision, Instituto Oftalmológico Vithas, nos hemos centrado en mapear y mejorar cada eslabón de ese proceso, transformando la mejor evidencia disponible en algoritmos prácticos de actuación e identificando, mediante revisiones narrativas, sistemáticas o metaanálisis de la literatura, aquellas áreas donde la evidencia es insuficiente o la variabilidad clínica es alta. Sobre esos vacíos hemos construido una agenda de investigación que ha dado lugar a estudios originales y publicaciones científicas destinadas a fortalecer la base de evidencia y a respaldar la toma de decisiones a lo largo de todo el ciclo asistencial del SDC.
Criterios de cada fase
En la fase preoperatoria hemos estudiado cómo factores biométricos, como longitud axial, queratometría, profundidad de cámara anterior y paquimetría, y los dispositivos de medida influyen en los resultados finales. También hemos analizado factores ópticos, como la aberrometría, la dispersión lumínica o el grado de esclerosis del cristalino, que condicionan la selección de la lente intraocular, la predicción refractiva postoperatoria y el riesgo de desarrollar fenómenos fóticos o disfotopsias o de perder sensibilidad al contraste. Estos trabajos han permitido refinar fórmulas y algoritmos de cálculo de lentes intraoculares y establecer protocolos de selección basados en perfiles individuales, reduciendo errores refractivos previsibles, además de estudios económicos sobre técnicas para corregir el astigmatismo.
En el ámbito intraoperatorio hemos evaluado el desempeño a largo plazo de distintas lentes de visión simultánea y documentado cómo la técnica quirúrgica, la alineación, el centrado y el astigmatismo inducido afectan a la calidad visual y la satisfacción del paciente. El postoperatorio es clave en esta ingeniería del proceso: protocolos de evaluación de la calidad visual, manejo de complicaciones como la opacificación capsular posterior o los decentramientos y seguimiento biométrico específico para lentes de visión simultánea son esenciales para mantener la emetropía conseguida. Nuestro grupo ha desarrollado herramientas como el Multifocal Lens Analyzer, que permitió empezar a medir las curvas de desenfoque de sensibilidad al contraste, la CSF y, más recientemente, la plataforma IOL Suite, que integra todas las herramientas previas que habíamos desarrollado. Además, hemos realizado revisiones sobre el empleo de lentes suplementarias para el manejo del error refractivo pseudofáquico.
Un modelo integrador y basado en la evidencia
Un hito fue la publicación de la clasificación funcional de lentes intraoculares, propuesta como marco práctico para categorizarlas según su rendimiento en escenarios cotidianos; esta clasificación facilitó la comparación sistemática de diseños y materiales y sirvió de base conceptual para consensos globales sobre cómo describir y comunicar expectativas y prestaciones de las lentes, influyendo en guías que hoy orientan la selección personalizada y la comunicación con el paciente. Al hilo de esta clasificación, hemos desarrollado la aplicación IOL Evidence, que metaanaliza y recoge los artículos publicados sobre lentes de visión simultánea, ofreciendo una síntesis estructurada de resultados para la práctica clínica.
En conjunto, la trayectoria de Qvision propone un modelo de ingeniería de procesos asistenciales integrador y basado en la evidencia, que conecta evaluación biométrica avanzada, técnicas quirúrgicas estandarizadas, medición rigurosa de resultados y una investigación aplicada orientada a cubrir vacíos de conocimiento. Esta visión articulará la conferencia Arruga que presentaré en el próximo Congreso de la SEO.